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Curiosidades sobre la Navidad

Llega la época decembrina y la Navidad se vuelve tema omnipresente. El festejo ejemplifica muy bien el espíritu de sincretismo de los antiguos cristianos, que tomaron diversas tradiciones paganas y les dieron un nuevo significado celebrando el nacimiento de Cristo, pero conservando ciertas características que la hacían más efectiva para atraer a los conversos. Aunque esta fecha haya perdido mucha de su significación religiosa, y reciba ataques por su comercialismo o provoque cuadros depresivos en personas susceptibles, sigue siendo una de las fiestas por excelencia del mundo occidental, e incluso transpone sus fronteras. A continuación presentamos una serie de datos sobre esta fiesta.

El término Navidad proviene del latín “Nativitas” y significa Nacimiento.


El día de Navidad fue oficialmente reconocido en el año 345, cuando por influencia de San Juan Crisóstomo y San Gregorio Nacianzeno se proclamó el 25 de diciembre como fecha de la Natividad de Cristo. Pero algunas de las costumbres tradicionales de la Navidad llegaron más tarde, como la de cantar villancicos que no se agregó hasta la Edad Media. Por Navidad, los cristianos africanos se reúnen y leen pasajes de la Biblia. Posteriormente realizan bailes y cantos al aire libre. En Etiopía realizan una ceremonia bañándose en los ríos.

Las tarjetas navideñas fueron inventadas por sir Henry Cole, quien en el año 1843 encargó a un amigo pintor que le dibujara y pintara una escena navideña, que luego mandaría a reproducir en una imprenta, para después escribirle unos breves deseos de felicidad y firmarlas y enviarlas a los amigos y familiares.

El árbol de Navidad decorado, se cree que apareció a principios del siglo XVII, en Alemania. En 1605, un árbol fue decorado para ambientar el frío de la Navidad, costumbre que se difundió rápidamente por todo el mundo. El árbol de Navidad llegó a Finlandia en el año de 1800, donde se extendió por el resto de países nórdicos. Llegó a Inglaterra en 1829, y fue el príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria, quien ordenó adornar el castillo de Windsor con un árbol navideño en 1841. En Suecia, mantienen el árbol adornado y con sus luces hasta 20 días después de la Navidad.

La estrella de Navidad es originaria de Filipinas. Allí se hacen antorchas en forma de estrellas de 5 puntas, que iluminan la entrada de las casas. Suele colocarse en la parte superior del árbol de Navidad. En San Fernando (Filipinas) se realiza un desfile de estrellas de Belén confeccionadas por los niños.

El primer pan dulce de Navidad se realizó en Milán. Atrás de ello hay una historia de amor que data del siglo XV, entre Ughetto degli Atellani, que era un joven criador de halcones que trabajaba en la corte del duque Ludovico il Moro Sforza (1452-1508) y su esposa Beatriz de Este en la ciudad de Milán.

La figura de Santa Claus, con el trineo, los renos y las bolsas con juguetes, es una invención estadounidense del siglo XX, si bien se basó en la vida y la leyenda de San Nicolás. Por cierto, en japonés, Santa Claus se dice “Danta Kurosu”.

En algunos países existe la leyenda de la bruja Befana, que barría su casa con su escoba, cuando pasaron los Reyes Magos hacia el pesebre de Belén y la invitaron a ir con ellos. La bruja no los acompañó, y se siente arrepentida. Por eso, la Befana sale cada año a repartir regalos, en busca del Niño Dios, como señal de arrepentimiento. Tal parece que esta leyenda de la Befana se originó en Italia. Y se regalan también brujitas con escobas para las Fiestas.

En la India, sólo un pequeño porcentaje (un tres por ciento) celebra la Navidad. Pero los cristianos allí suman alrededor de veinte millones.

El primer pavo asado le fue servido a Enrique VIII de Inglaterra. Según las crónicas, el pavo de Nochebuena tuvo su origen en México en el S. XVI. Los aztecas se lo hicieron probar a Hernán Cortés, a quien le agradó y lo llevó a España. Esta ave se impuso en las mesas nobles españolas en el siglo XVIII gracias al mecenazgo de los Austria. Hasta bien entrado el siglo XX no se generalizó su consumo entre todas las clases sociales.

La rosca de Reyes, con haba de la suerte incluida, se originó en la Edad Media.

El aguinaldo, paga extra y lote navideño derivan de las strenae romanas, cuando Rómulo, el primer rey de Roma, recibió de sus ayudantes el primer día del año unas ramas cortadas de un frutal del bosque de la diosa Strenia, y se consideró el obsequio como un indicio de buen augurio para el año venidero.

Las doce uvas de la suerte son una costumbre muy reciente, nacida en el primer tercio del siglo XX.