Por Marco Rascón
Al mismo tiempo en 2006, cuando se afirmaba que AMLO llevaba una ventaja de 10 puntos arriba en las preferencias electorales, casi como un regalo, se le proponía a Cuauhtémoc Cárdenas presidir la organización de los festejos del bicentenario de la independencia y el centenario de la Revolución Mexicana, como un reconocimiento a su personalidad y su trayectoria.
La comisión no era una decisión de gobierno, sino de Estado, pues la decisión fue tomada por los tres poderes y su función se realizaría en el siguiente sexenio 2006-2012. Esto significaría que no solo estaba en puerta en triunfo de AMLO, sino un reconocimiento a una personalidad identificada con el cambio democrático progresista para darle importancia a esta comisión.
Para asombro de muchos, fue desde las mismas filas del lopezobradorismo donde surgió la campaña de difamación contra Cuauhtémoc Cárdenas, acusándole de “traición” y entreguismo, como parte de una estrategia para justificar mantener alejada la figura de Cárdenas del supuesto triunfo en la bolsa de la presidencia. Preguntamos ¿En que afectaba a la candidatura de AMLO que se reconociera a Cuauhtémoc Cárdenas, si este no era candidato? ¿Cuál era el fin de denostarlo desde el mismo lopezobradorismo?
Lo sorprendente también fue que luego de los resultados y la falta de 240 mil votos a AMLO, desde el zócalo se montara nueva campaña de calumnias contra Cárdenas, ahora acusándolo de ser el responsable de la derrota y la falta de esos votos ¿Por qué cambio la argumentación y de denostarlo, pasaron a responsabilizarlo de la derrota?
La lectura es que AMLO mandó un mensaje claro a la oligarquía desde el 24 de abril, la marcha contra su desafuero que dobló a Vicente Fox donde se iniciaron los insultos abiertos a Cárdenas, con un significado: el 88 ha muerto y no se confundan, yo AMLO soy el único interlocutor, soy la única izquierda, soy la salvación única del país y quién no se someta, será un traidor a México.
Hoy, luego de 6 años de un discurso monotemático, ahora desgastado y que conduce a una candidatura testimonial y nueva derrota, todas las fuerzas políticas representadas en el senado, decidieron otorgar este año, la medalla “Belisario Domínguez” a Cuauhtémoc Cárdenas en un momento de grave crisis política, violencia e incertidumbre electoral.
Este reconocimiento y por estas razones, tiene hoy el significado de reconocer, no de jubilar a Cuauhtémoc Cárdenas, situándolo por encima de la polarización y los intereses de grupos o partidos en específico. Cárdenas por tanto, jugará un papel importante en un nuevo rumbo para el país.
Este 25 de octubre Cárdenas habrá entregado un reconocimiento de la Casa Lázaro Cárdenas y Amalia Solórzano a Ignacio “Lula” Da Silva, ex presidente de Brasil y que ha jugado un papel en la reivindicación del papel de la izquierda latinoamericana para el desarrollo y cambio político, económico y social. Al margen de las circunstancias políticas, se revela la estatura de Cuauhtémoc Cárdenas y da al traste todas las maniobras y mentiras que campearon contra él y que se consideraban impunes y triunfantes.
Revista Chihuahua Moderno. Todos los Derechos Resevados 2010
Chihuahua Chih. Mexico
Revista Chihuahua Moderno. Todos los Derechos Resevados 2010
Chihuahua Chih. Mexico