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Un cambio de paradigma

A principios del siglo XX, el poder absoluto del materialismo se fracturó con científicos como Albert Einstein, Niels Bohr, Werner Haisenberg, Edwin Schrodinger y otros fundadores de la Teoría Cuántica, quienes le dijeron al mundo: Buceen más profundamente en la materia, y esta desaparecerá y se disolverá en una energía inconmensurable. Si seguimos a Galileo y lo describimos matemáticamente, ¡resultará que el universo material de ninguna manera es material! El universo físico es en esencia no físico y puede provenir de un campo que es más sutil todavía que la energía misma, un campo que se parece más a la información, a la inteligencia o a la conciencia que a la materia.

Por Lic. Agustín Hernández

 Las escrituras más antiguas que se conocen, hablan del mundo físico como una ilusión, maya. La física cuántica dice que la realidad no es como la vemos; es, en cambio, algo que, en el mejor de los casos, diríamos que está mayormente vacío, pero que se parece más bien a ondas de “no-cosa” insustancial. Los budistas tibetanos se refieren a todo en términos de “origen interdependiente”.

En la física existe el concepto de “entrelazamiento” (entaglament), que dice que todas las partículas están conectadas y lo han estado desde el “big bang” (en donde se entrelazaron en primer lugar). Y, más poéticamente, en zen tenemos el famoso koan: ¿Cual es el sonido de una sola mano que aplaude?, que encuentra eco en la pregunta de los físicos: ¿Cómo puede una partícula estar en dos lugares al mismo tiempo?

El Dr. Dean Radin, científico director del Instituto de Ciencia Noéticas, nos expresa que conoce a muchos , pero muchos colegas académicos, gente destacada en su campo (psicología, neurociencia cognitiva, neurociencias básicas) que en privado están sumamente interesados en los fenómenos psíquicos.

¿La oración promueve la sanación? ¿Puede afectar la realidad física con su mente? ¿Puede percibir las cosas fuera del espacio y del tiempo? ¿Existe la partícula Higgs?

La partícula Higgs, es la partícula que les da masa a otras partículas.

El paradigma es un sistema de creencias inconscientes de una cultura. Vivimos y respiramos estas creencias, y pensamos e interactuamos de acuerdo a ellas.

La teoría de la relatividad, la mecánica cuántica, la influencia de los pensamientos y de las emociones en nuestro cuerpo, las llamamos “anomalías”, como la percepción extrasensorial, la sanación mental, la videncia a distancia, los individuos que actúan como médiums o canales, las experiencias extracorporales o cercanas a la muerte, todo esto apunta a la necesidad de un modelo diferente, un nuevo paradigma que incluya a estos fenómenos en una teoría más abarcadora sobre la manera de funcionar del mundo.

No sólo que el viejo modelo sea insuficiente para contestar las preguntas que formula la nueva investigación. El viejo modelo no ha llegado a hacer lo suficiente para liberar la vida humana del sufrimiento, la pobreza, la injusticia y la guerra. De hecho, podría plantearse que muchos de estos problemas se han agravado por causa del modelo mecánico que ha dominado por largo tiempo nuestra manera de experimentar el mundo.

Mark Vicente, eminente científico nos dice:… “Mi punto de vista acerca del pasado cambió para siempre desde ese momento. Esto es lo que yo llamo “cambio de paradigma”. Ojos nuevos que observan una vieja situación”.

El modelo materialista afirma que lo que es real es medible. Y lo que es medible es sólo aquello que podemos percibir con nuestros cinco sentidos, y cualquier extensión mecánica que pudieran tener. También sostiene que el único enfoque válido para obtener conocimiento es desechar todo sentimiento y subjetividad, y tornarnos completamente racionales y objetivos.

Esta manera de relacionarnos con el mundo divide la totalidad de la vida humana en mente y cuerpo. Declara que los sentimientos, las pasiones, la intuición y la imaginación no tienen valor. Objetiviza la naturaleza y nos separa de ella.

…¿de qué se trata la vida? En este modelo no hay lugar para la consciencia o el espíritu ni para la libertad o la elección.

Por supuesto, nos cuesta pensar en nosotros mismos como seres meramente mecánicos. Esto ocurre porque no lo somos. Nadie lo es. Todos experimentamos que tenemos (o tal vez que somos) consciencia y espíritu, y que hacemos elecciones. ¿No es cierto?