Por Héctor García
Son muchos los que me preguntan sobre la crisis en Japón sorprendidos al pasearse por primera vez por las calles de Tokio viendo como la gente gastando como descosidos en tiendas de marcas de lujo y ver a prácticamente todo el mundo con iPads, smartphones y demás. Sí, también se ve pobreza, algún que otro homeless, pero es muy raro que te pidan dinero. En general se respira bienestar y riqueza en cualquier barrio de la ciudad, aun después de 20 años de crisis ¿Cómo es posible?
La verdad es que no sé responder a la pregunta con exactitud pero voy a intentar responder con datos que conozco (No soy ningún experto en el tema así que puedo equivocarme):
Datos económicos generales (Supuestamente negativos) de lo sucedido en Japón durante los últimos 20 años:
– El PIB sube un poco o baja un poco dependiendo del año, parece no decidirse. En términos absolutos el PIB ha subido un poco
– El índice bursátil Nikkei 225 bajó desde los casi 40.000 puntos en 1990 hasta 8.800 (A día de hoy)
– Crecimiento de la deuda pública hasta más allá del 200% del PIB (La mayor del mundo expresada como % del PIB)
– El sueldo medio japonés ha ido bajando durante estas dos últimas décadas.
– Envejecimiento de la población y decrecimiento durante los últimos años (Agravado por el terremoto en el 2011). Los últimos datos dicen que en el 2060 Japón tendrá solo 86.74 millones de habitantes comparado con los 127 millones que tiene ahora.
– Bajada de los tipos de interés hasta niveles cercanos al 0%
– Índice de Precios al Consumidor bajando y subiendo dependiendo del año. En el 2011 bajaron un 0.3%
– Bajada del precio de la vivienda y terreno. (El precio medio de una vivienda en Tokio es ahora una décima parte de lo que fue a finales de los años 80). Aun así el precio de la viviendo en Japón sigue siendo muy alto.
– Se trabaja menos, las últimas estadísticas muestran que el trabajador estadounidense trabaja más horas al año que el trabajador japonés. Este dato junto con la supuesta menor productividad de los japoneses y la bajada de la población activa hace que Japón pierda competitividad frente a los Estados Unidos.
A pesar de los problemas de los últimos 20 años que acabo de enumerar creo que hay una serie de claves que ayudan enormemente a la estabilidad de la sociedad japonesa:
– Por lo general la riqueza está muy bien repartida en Japón. Que la riqueza esté bien repartida es fundamental para el bienestar general de la población. Muchos consideran a Japón como el país en el que casi todos pertenecen a la clase media. Aunque últimamente hay datos que indican que está empezando a crecer un poco la pobreza y los ricos se están haciendo más ricos, por lo general se ve bastante equidad. Por ejemplo, el sueldo del presidente de una multinacional como NEC o Sharp está en torno a los 300.000 dólares, comparado con el millón de dólares habitual en una gran empresa en los Estados Unidos. En las listas de Forbes de los más ricos del mundo salen pocos japoneses (A pesar de ser la segunda economía del mundo). Además, en Japón alrededor del 1% de la población tiene un “networth” de más de un millón de dólares.
Hay mucha gente con mucho dinero, pero no hay muchos con cantidades excesivas. Los últimos datos dicen que el sueldo medio japonés es de aproximadamente 49 000 dólares al año. (42 200 después de impuestos). En Tokio el salario medio es cercano a los 66 000 dólares anuales.
En cuanto al reparto por regiones, las zonas de Kansai, Aichi y Kanto son las impulsoras del país y su población tiene más dinero que en otros lugares. Por supuesto, dentro de las ciudades también hay barrios más ricos que otros, pero ahora mismo no se me ocurre nombrar ningún barrio de Tokio que recuerde como excesivamente pobre. Sí, hay diferencias, pero en general la riqueza está repartida de forma bastante equitativa en comparación con otros países industrializados.
– La tasa de desempleo se ha mantenido por debajo del 6% desde hace más de 50 años.
– ¿Cómo es posible que teniendo una deuda pública de más del 200% no pase “nada”? Resulta que el 94% de la deuda japonesa es propiedad de los japoneses (Entidades privadas, del gobierno y particulares). La deuda de Grecia es de “sólo” un 144% de su PIB, el problema es que esa deuda no es propiedad de los griegos. Más del 70% de la deuda griega fue comprada en el extranjero.
– Después de Canadá y Bélgica, Japón es el tercer país con mayor porcentaje de población con estudios universitarios finalizados.
– Japón es el segundo país del mundo que más porcentaje de su PIB invierte en investigación y desarrollo después de Israel. La investigación y desarrollo es clave para mantener a Japón competitivo ante el auge de la economía china. Japón sigue siendo uno de los países con mayor “know-how” tecnológico aunque ahora sea China la que se encargue de fabricar.
– Japón tiene poco gasto militar (Menos de un 1% del PIB) en comparación con el 2,5% de China y casi 5% de los Estados Unidos.
– Disciplina en el trabajo. Si tuviera que elegir un solo aspecto positivo de la cultura de trabajo en Japón elegiría la disciplina. Puede que las corporaciones japonesas sean demasiado reacias al riesgo para los tiempos que corren, puede que sean poco eficientes en algunas ocasiones, puede que les cueste mucho tomar decisiones a través del consenso, pero todos estos problemas son compensados con la disciplina que reina (por lo general) en la empresa japonesa.
– Empresas reacias a despedir a gente. Bajan los sueldos de todos antes que despedir gente. Incluso cuando las cosas no van muy bien las grandes corporaciones que se lo pueden permitir, continúan contratando a jóvenes recién egresados de la universidad e intentan ir deshaciéndose de empleados mayores con programas de jubilación anticipada. De esta forma, al renovar la plantilla con gente joven, el sueldo medio de los empleados baja y reducen costos. Por ejemplo, el sueldo medio de un empleado de Sony ha bajado cerca de un 30% respecto a finales de los años 80.
He visto a empresas despedir a empleados pero es algo poco común, por lo general las empresas (Su cúpula ejecutiva y los accionistas) sienten que tienen “el deber social” de dar trabajo y aunque pudieran prescindir en ocasiones de bastantes empleados prefieren aguantar durante un tiempo con menos beneficios o intentando recortar por otros lados.
Grandes problemas recientes:
– La balanza comercial del 2011 de Japón fue negativa por primera vez en más de 30 años. El seguir siendo una de las mayores máquinas de manufactura y exportación de productos fue una de las claves para mantener a Japón competitivo a nivel internacional durante los años de crisis pero el golpe del terremoto en el 2011 ha sido la estocada final para terminar con esta tendencia. Japón exporta sobre todo aparatos electrónicos, automóviles y semiconductores. Los que más compran a Japón son los Estados Unidos y China.
– Hasta ahora el gobierno japonés ha podido pedir prestado mucho dinero a los japoneses (una generación ahorradora) a interés bajo. Pero los ahorros de los japoneses se están terminando, las generaciones que ahorraron ahora están retirándose y gastando (quieren su dinero de vuelta) y al gobierno le será cada vez más difícil conseguir más dinero fácil través de la emisión de bonos (y seguir incrementando la deuda). Durante estos veinte años fue fácil para el gobierno conseguir dinero a bajo interés pero ¿de dónde van a sacar el dinero a partir de ahora? La primera medida a tomar es subir impuestos (muy criticada), que hasta ahora habían sido bastante bajos incentivando el movimiento del dinero en la economía y la actividad empresarial.
– Otro problema que lleva acarreando desde hace unos años Japón es la excesiva fortaleza del yen causada en gran medida por el carry trade. Incluso después de varias intervenciones directas del gobierno durante el 2011 para intentar devaluar su moneda e incentivar las exportaciones el yen sigue superando récords ante el dólar y el euro.
– Crisis nuclear/energética y zonas costeras de Tohoku arrasadas (Más de 100.000 personas afectadas directamente) durante 2011.
Conclusión:
Mi razonamiento, quizás algo simplista, sobre lo ocurrido durante estos últimos 20 años de crisis sería:
• Durante estos 20 años los precios se mantienen o bajan.
• La riqueza está bien repartida, la gente tiene muchos ahorros.
• Los sueldos bajan levemente (es siempre mejor que echar a gente o dejar de contratar). Muchas empresas en problemas siguen contratando gente joven.
• La gente sigue teniendo empleo.
Teóricamente la deflación no es buena, pero si los sueldos bajan y los precios también más o menos al mismo ritmo no creo que sea algo fatal. El resultado es que el ciudadano medio japonés ha perdido un poco de poder adquisitivo (Sueldos bajan y precios bajan) con respecto a finales de los 80´s pero no es algo tan grave como para que se note decadencia por las calles, ya que este poder adquisitivo está bastante bien repartido.
Japón es un ejemplo de que aunque los índices bursátiles bajen durante décadas, sus empresas pierdan competitividad a nivel internacional y su PIB no suba de forma continuada una de las cosas más importantes para el bienestar de todos es que el ciudadano no pierda poder adquisitivo, para conseguirlo supo mantener a la población en activo incentivando a las industrias con más potencial futuro del país.
Hasta ahora no fue del todo mal. Veremos cómo afronta Japón la próxima década, comprobaremos si puede seguir teniendo a casi toda la población con empleo. Pudo mantener la economía activa con tipos de interés cercanos a cero, una balanza de comercio positiva y el movimiento de los ahorros de una generación que se está jubilando. Pero desde hace dos o tres años la población ha empezado a decrecer, los ahorros se terminan y la balanza de comercio fue negativa en el 2011.
Fuente: http://www.kirainet.com/japon-despues-de-20-anos-de-crisis/
Revista Chihuahua Moderno. Todos los Derechos Resevados 2010
Chihuahua Chih. Mexico
Revista Chihuahua Moderno. Todos los Derechos Resevados 2010
Chihuahua Chih. Mexico