Por Carlos Sánchez
La dureza de la crisis empieza a agitar conciencias. O dicho en términos económicos: la ortodoxia presupuestaria se desinfla, y hasta el Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió formalmente a los gobiernos que suavicen sus planes de consolidación fiscal para no alentar la recesión. En palabras del FMI, la aplicación de una política “aún más restrictiva podría exacerbar las tensiones en los mercados a través de su impacto negativo en el crecimiento, en lugar de aliviarlas”.
El FMI llega a esta conclusión después de constatar que la mayoría de los grandes países -salvo Alemania e Italia- incumplirán su compromiso de alcanzar un déficit del 3% a finales de 2013. Y entre ellos está España, cuyo desequilibrio representará nada menos que el 6,3% del PIB el año que viene (un 6,8% este año), más del doble del objetivo pactado. Pero también Francia (4,4% de déficit) o Reino Unido (6,5%). Para el conjunto de la eurozona, el FMI estima un desequilibrio del 2,9%, aunque esta cifra está sesgada a la baja por el peso de Alemania: 0,1% de déficit en 2013.
Es la primera vez que el FMI se inclina a favor de una suavización de los calendarios, lo que contradice la doctrina imperante. La Unión Europea, por el momento, mantiene oficialmente los calendarios, pero la posibilidad de que sean suavizados cobra cada día más fuerza. Básicamente por el efecto devastador que va a tener la recesión sobre las cuentas públicas. Por un lado, menos recaudación por la caída del empleo y de las bases imponibles, y, por otro, más gasto por el crecimiento del paro y del endeudamiento, que conllevará un aumento del servicio de la deuda.
Olivier Blanchard, el economista jefe del FMI, ya venía advirtiendo desde hace meses que una política fiscal tan dura acabaría por tener efectos procíclicos, es decir, a favor de la recesión. Y de ahí que algunos economistas consultados por el diario El Confidencial, no se vieron sorprendidos por el nuevo mensaje del FMI, que puede sintetizarse en esta frase: “La aplicación de un ajuste fiscal excesivo a corto plazo para compensar las pérdidas cíclicas de ingresos socavará aún más la actividad, reducirá el respaldo con que cuenta el ajuste entre el público y minará la confianza del mercado”. Más claro no se puede decir.
En palabras de uno de esos economistas -responsable de un gran servicio de estudios- lo que quiere decir el FMI con esa frase es que lo importante es el déficit público que tiene carácter estructural, y no el meramente coyuntural. Y existe un peligro real de que ajustes demasiado severos estimulen la recesión.
Fuente: http://www.elconfidencial.com/economia/2012/01/25/el-fmi-tira-la-toalla-y-pide-a-los-gobiernos-que-suavicen-los-recortes--91455/
Revista Chihuahua Moderno. Todos los Derechos Resevados 2010
Chihuahua Chih. Mexico
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