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China y Japón abandonan al dólar en sus intercambios de comercio

El mayor acuerdo comercial del año 2011 se cerró entre China y Japón cuando ambas naciones acordaron abandonar el dólar en sus intercambios comerciales. Este hecho ha dado un vuelco inesperado a la guerra de divisas desatada tras el estallido de la crisis, pues indica que el control hegemónico del billete verde en el mundo comienza su declive. La segunda y la tercera economía del planeta intercambiarán sus productos en sus propias monedas, saltándose la intermediación de la Reserva Federal y el Tesoro de Estados Unidos.

La decisión, pactada durante la visita del primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, a Pekín el mes pasado, supone un revés para el dominio del billete verde en Asia oriental (la región que más rápido crece del mundo), y, al mismo tiempo, podría impulsar el uso de la moneda china en el extranjero.

China y Japón han acordado también apoyar la venta de bonos denominados en yuanes por parte de compañías japonesas en Tokio y en los mercados internacionales, y por parte de la entidad estatal Banco de Japón para la Cooperación Internacional en los mercados de China continental, que están cerrados para la mayoría de los inversores extranjeros.

La decisión de reforzar los lazos financieros tiene gran relevancia, ya que si bien ambos países mantienen importantes relaciones económicas y comerciales, sus relaciones diplomáticas son a menudo agrias, debido a las disputas territoriales marítimas y un pasado marcado por los conflictos bélicos.

“Los líderes de China y Japón han acordado incrementar la cooperación muta en los mercados financieros de ambos países e impulsar las transacciones financieras con objeto de apoyar los crecientes lazos económicos y financieros”, señalaron ambas partes con las mismas palabras en sendos comunicados.

También dijeron que Japón planea comprar bonos del Gobierno chino, lo que le permitirá acumular más yuanes en sus reservas de divisas; las segundas mayores del mundo (1,3 billones de dólares), tras las de China (3,2 billones de dólares).

Ninguna de las dos partes ha dado un calendario para poner en marcha las decisiones adoptadas ni ha cifrado el montante de las posibles ofertas de bonos. Los bancos comerciales aún tienen que crear letras de crédito denominadas en yuanes y otras herramientas antes de que los intermediarios en Japón puedan emplear la divisa china.

No es arriesgado aventurar la tesis del ocaso del dólar, aunque hay que tener en cuenta un par de hechos de la historia reciente. Lo significativo es que el gigantesco movimiento comercial entre ambos países asiáticos demandaba un alto volumen de divisas que mantenía en alza el precio del billete verde (más de 350.000 millones de dólares al año). Tras el acuerdo Tokio-Shanghai, es muy probable que se incorporen otros países (Corea del Sur es uno de ellos y Rusia ya tiene acuerdo con China de negociar bilateralmente yuanes con rublos).

El abandono del billete verde por parte de estos países se produce en momentos en que reina la total incertidumbre en los mercados financieros y donde prima la desconfianza y el miedo al interior de la misma banca. Como señala una nota de El Economista, lejos de hacer fluir hacia el mercado los 489.000 millones de euros que recibieron de regalo navideño, la banca no ha hecho otra cosa que depositar más del 84% de esa suma en las misma bóvedas del BCE, llevando este tipo de depósitos a niveles récords, como si la propia banca propiciara el colapso total del sistema.

Por ello no debe resultar extraña la pérdida de confianza en el dólar y el euro, como confirman las medidas de los países asiáticos. La corrupción desatada de estas monedas con más de 700 billones (millones de millones) en derivados financieros que se derrumban como un castillo de naipes es digna de miedo. China y Japón se dieron cuenta que algo huele muy mal en Europa y Estados Unidos y de ahí la necesidad de separar caminos. Si esta acción se proyecta hacia los países exportadores de petróleo, el derrumbe del dólar será imparable.

Debemos recordar que tras la crisis petrolera de 1974 se crearon los petrodólares, que anclaron el oro negro al dólar y obligaron durante cuatro décadas a comercializar el petróleo exclusivamente en dólares. Cada intento de algún país (como Irak o Libia) de negociar el petróleo en otra moneda ha dado como resultado una guerra invasiva en el oriente medio. Irán es el único país que ha desafiado a Estados Unidos y comercia el petróleo en otras monedas. Sin embargo, Libia e Irak han pagado cara sus acciones para debilitar al dólar por esta vía. Lo de China y Japón es el golpe más duro para Estados Unidos y un anticipo del declive que viene para el billete verde.

Fuentes: http://www.elblogsalmon.com/economia/china-y-japon-abandonan-al-dolar-en-sus-intercambios-de-comercio, http://ytumas.wordpress.com/2011/12/29/duro-reves-al-dolar-china-y-japon-comerciaran-en-sus-propias-monedas/