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Camino Salvaje de Sean Penn: viaje, naturaleza y libertad

Por Óscar Robles.

El joven Christopher McCandless, alias “Alexander Supertramp” (Emil Hirsch), emprende un viaje de aventuras por el oeste de los Estados Unidos, después de graduarse de sus estudios de licenciatura en la Universidad de Emory, en Georgia, donde fue un estudiante destacado y un gran deportista. Así pues, el joven deja a su conflictiva familia de clase media alta, compuesta por sus padres Walt (William Hurt) y Billie (Marcia Gay Harden) y por su única hermana Carine (Jena Malone) McCandless. El objetivo del viaje de Chris es buscar la libertad y la belleza simple, según se lee en una página del diario del propio joven aventurero meses después. Su viaje de aventura es una forma de rechazar el mundo civilizado en el que vive inmersa su familia, y dejar de lado los clásicos objetivos fijados por el Establishment estadounidense de estudiar, de casarse y de tener hijos. Chris viaja por California, Nuevo México, Arizona, Dakota del Sur y otros estados hasta encontrar la muerte en Alaska.

En resumen, ésta es la trama central de Camino Salvaje / Into the Wild (Estados Unidos, 2007) del destacado actor y director estadounidense Sean Penn (1960—). Como puede verse, el filme aborda los temas centrales del viaje de aventura, de la naturaleza indómita y de la libertad humana. La historia más dramática de Chris se concentra, básicamente, en las semanas finales que vive el protagonista dentro de lo que él mismo llama el “magical bus”, un viejo autobús que está varado en un bosque perdido de Alaska. Estas secuencias se enriquecen con los retrocesos en el tiempo en los que el protagonista vive la virilidad y la madurez como ser humano, por medio de los encuentros con el paisaje y con la gente de los Estados Unidos, principalmente de la región del oeste.

El protagonista crece en una familia disfuncional de Virginia del Oeste, bajo los constantes abusos físicos y verbales que comete su padre contra su madre. Aunque sus padres tienen el éxito profesional y económico, viven en una constante crisis familiar. Christopher se gradúa de la universidad, se deshace de sus ahorros bancarios, abandona su auto en una carretera y emprende su viaje de liberación y aprendizaje de la vida. Influido profundamente por lecturas naturalistas y existencialistas, Chris quiere vivir alejado de las leyes y de las instituciones, vivir una vida salvaje y viajera. Su mayor acto de liberación es la muerte misma dentro de ese viejo autobús que es, irónicamente, su casa y su tumba. Su agonía y muerte son, en verdad, una secuencia sublime y poética: Chris está acostado en el colchón del autobús y mira por una ventanilla un arcoíris dibujándose en el cielo entre nubes. Ese arcoíris representa la belleza, la naturaleza y, tal vez, la presencia de Dios.

En su viaje por el oeste de los Estados Unidos, Chris conoce la amistad y el trabajo en los campos agrícolas de Dakota del Sur; el amor de una jovencita en Arizona; el amor paternal de una pareja de vendedores de libros en el desierto de Arizona; la soledad, el miedo y la violencia física en Los Ángeles; y, especialmente, la sabiduría y el amor del viejo Ron Franz (Hal Holbrook), quien le enseña que el perdón es otra forma de amar. Esta escena ocurre justo antes de partir a Alaska, su viaje final, un viaje hacia la completa soledad. Este episodio es uno de los más dramáticos, puesto que el anciano le muestra su gran amor y le ofrece adoptarlo y ser su abuelo. Sin embargo, Chris le dice que aceptará este ofrecimiento cuando regrese de Alaska. Pero ya no regresa.

Para narrar esta historia, el director Sean Penn divide las acciones en secuencias o capítulos con títulos sumarios, como una forma de resaltar las etapas de maduración del joven protagonista. Por ejemplo, uno de los capítulos se titula “Hombría”. En este sentido, el filme es una película de formación del joven, como en un clásico bildungsroman o novela de maduración. Sin embargo, el final reafirma la muerte y no la vida. Es un intenso final irónico y trágico, ya que todo el aprendizaje y la sabiduría de la vida adquiridas por el joven no sirven para redimirlo e incorporarlo a la familia y a la sociedad que había rechazado. En este sentido, es un personaje romántico que muere joven y en plenitud física y mental. El final es todavía más irónico, puesto que antes de morir Chris adquiere conciencia plena de que la felicidad es, al final de cuentas, siempre compartida. Esta idea surge precisamente cuando Chris lee un texto del escritor ruso León Tolstoi (1828-1910). En este momento de alta conciencia existencial, decide volver a la civilización, pero la corriente de un río lo detiene y casi lo mata. Finalmente, un error en la lectura de su libro de botánica lo conduce a la muerte.

Por sus secuencias narrativas dominantes, el género del filme puede clasificarse como drama, aventura y biografía. Asimismo, la estructura narrativa se basa en constantes cambios en tiempo y espacio, y en las altamente poéticas, dramáticas y emotivas voces narradoras en “off” del propio Chris y de su hermana Carine. El filme puede impactar a los espectadores por el amor a la aventura, a la salvaje naturaleza y a la libertad humana; por el sentido de aprendizaje y maduración en la vida. Aunque la película expone una historia verídica, es una visión romántica del mundo. En este sentido, la vida de McCandless puede ser vista también como un peligroso escapismo social que conlleva la angustiante soledad y la posibilidad de una irremediable muerte trágica, la cual anula la posibilidad de redención de los personajes. Un contrapeso reflexivo sobre la ambigüedad de esta vida aventurera y escapista, incluido dentro del relato fílmico como acciones o como diálogos, hubiera enriquecido aun más la historia de Chris.

La película de Penn es una obra plena de belleza visual por su captación del paisaje y de la vida cotidiana de la gente del oeste estadounidense en el siglo XXI. Esta belleza formal y sensorial se combina en forma armoniosa con la profunda reflexión sobre el verdadero sentido de la vida y con la crítica social de la familia y de la sociedad capitalista como bases para encontrar la verdadera felicidad.

Como actor, Sean Penn demostró su gran talento como actor de carácter en 21 Grams (Estados Unidos, 2003) del director mexicano Ignacio González Iñárritu y con su premio Óscar a mejor actor por Mystic River (Estados Unidos, 2003) del estadounidense Clint Eastwood, entre otras destacadas actuaciones. Como director, tiene también tres filmes de ficción: The Pledge (2001), The Crossing Guard (1995) y The Indian Runner (1991). Ahora, con Camino Salvaje, Penn muestra su mejor obra cinematográfica como director, una película plena de belleza visual y de reflexión filosófica. Su filme desarrolla algunos grandes temas universales como la exaltación de la naturaleza indómita, como el culto al buen salvaje, como el clásico viaje de aventura y como el viejo debate de la civilización o la barbarie, todo ello en tiempos del apogeo de la economía global.

Para lograr estos objetivos, Penn recoge una verídica “historia de vida” contenida en la novela Into the Wild (Estados Unidos, 1996) del periodista y escritor estadounidense Jon Krakauer (1954—). Esta novela aborda la vida real y trágica de Christopher McCandless, quien realizó un viaje por el oeste estadounidense. En esta obra literaria, Krakauer establece algunos paralelismos entre su propia vida de viajero y la vida aventurera de McCandless. El guión fue escrito por el propio Penn y por Krakauer.       


En especial, Hal Holbrook y Jay Cassidy fueron nominados al Óscar por mejor actor de reparto y por mejor montaje, respectivamente. El sitio Rotten Tomatoes registra 82% de aprobación del filme de Penn, entre 191 comentarios críticos. En tanto, el popular sitio de comentarios sobre películas imdb.com le otorga ocho de diez estrellas posibles por su calidad artística. Por su parte, el crítico estadounidense Peter Travers afirma que Camino Salvaje “captura la majestuosidad y el terror de la naturaleza salvaje de un modo que te hace contener el aliento”, en su escrito publicado en la famosa revista Rolling Stone. Ante todo, Camino Salvaje puede verse como un gran filme sobre la naturaleza salvaje de los Estados Unidos y sobre el viaje de aventura para encontrar y perder la felicidad.